¿Por qué no les gustan las verduras a los niños?

Fuente: Guía Infantil

Sólo con ver el color verde de la mayoría de las verduras, los niños suelen decir “no me gusta”, para añadir “no lo quiero” y, por si no había quedado claro, concluyen tajantemente con “no me lo voy a comer”. La desesperación de las madres con este tema es evidente y, en este momento, comienza la parte más dura de la negociación con el niño.

Unas veces funciona el truco del postre, otras la actividad atractiva del fin de semana y otras, las menos, las amenazas con un castigo. Pero, en cualquiera de los casos, la comida se eterniza por culpa de las verduras. ¿Qué podemos hacer para que se lleven a la boca el puñado de vitaminas y minerales que contienen los productos de la tierra?

Una forma atractiva de cocinar las verduras para los niños

Verduras para niños
Un grupo de investigadores de la universidad de Granada ha dado con la solución. Según las conclusiones de su estudio, un gesto tan simple como permitir a un niño pequeño elegir libremente qué verdura le gustaría comer, ayuda a aumentar el consumo de estos alimentos en la población infantil. Cuando pueden elegir, los pequeños menores de seis años ingieren hasta un 80 por ciento más de verdura y observaron, además, que aquellos niños a quienes se les permitió elegir los vegetales que deseaban comer ingirieron 20 gramos más, lo que supone una media de 40 gramos más al día entre comida y cena.

Pero, ¿qué tienen las verduras para que no les gusten a los niños? Los investigadores del estudio apuntan a que el sabor amargo del calcio, muy presente en verduras como las espinacas y acelgas, la col, la cebolla o el brócoli, puede ser un factor sensorial que influye muy negativamente en el consumo infantil. Por eso, es fundamental tener un poco de picardía y maña para cocinarlas de forma atractiva y saber combinarlas con salsas, lácteos, tomate y otros ingredientes que enmascaren el sabor amargo que suelen rechazar los niños.

Frutas y verduras: ¿frescas, congeladas o enlatadas?

Fuente:Instituto de Nutrición y Salud Kellog´s

Seguramente alguna vez te has preguntado si ¿Son igual de nutritivas las frutas y verduras frescas, que las congeladas o enlatadas? Existen muchos mitos en relación a las propiedades nutrimentales de estos alimentos cuando se someten a procesos de conservación. A continuación encontrarás toda la información necesaria para que tomes la mejor decisión si de nutrición se trata.

Enlatadas: Las frutas y verduras que vienen enlatadas muchas veces son percibidas como opciones de alimentos llenos de conservadores y con un bajo aporte nutrimental. En realidad, estos alimentos generalmente se recolectan en su madurez máxima y el mismo día que se cosechan son cocinadas y enlatados para poder preservarlos, esto significa que las frutas y verduras al estar maduras tienen una mayor concentración de nutrimentos que los alimentos que se recogen menos maduros, para que puedan soportar el recorrido hasta los autoservicios y mercados. Por otro lado, las condiciones de cocción de estos alimentos suelen ser mucho más controladas que los procedimientos caseros que utilizamos cuando los cocinamos nosotros mismos.

Tips que debemos considerar sobre las frutas y verduras enlatadas:

Son prácticos y no perecederos.
El aporte de vitaminas y minerales puede ser mayor al de los alimentos frescos.
No contienen conservadores.
Es probable que por el proceso de cocción se disminuya el contenido de vitamina C.
En la mayoría de los casos se les añade azúcar y sal para realzar los sabores, lo que aumenta el aporte de azúcares simples y sodio a la dieta.
Es importante revisar que la lata se encuentre en buenas condiciones, que no contenga abolladuras, golpes y que no esté abombada.
Congeladas: El principio de utilizar un ambiente frío para conservar un alimento se basa en que el agua congelada evita el crecimiento y desarrollo de microorganismos. Es decir, al no existir el agua esencial para que los microorganismos que descomponen los alimentos se desarrollen, el alimento se mantiene en buenas condiciones mientras se encuentra bajo el estado de congelamiento.

Al igual que los productos enlatados, las frutas y las verduras congeladas suelen cosecharse en su madurez máxima, lo que implica que estos alimentos contengan un valor nutrimental, en ocasiones, más elevado que los alimentos frescos.

El proceso de congelación de los alimentos se debe llevar a cabo de manera rápida ya que entre más corto sea el tiempo de este procedimiento más pequeños serán los cristales de hielo que se formarán y el alimento conservará mejor su textura y consistencia. En el caso de las verduras, muchas de estas se someten a un proceso de precocción, lo que inactiva a ciertas enzimas responsables de la descomposición de los alimentos y ayuda a conservarlos mejor; sin embargo, con este tratamiento térmico se pueden llegar a perder vitaminas importantes, como la vitamina C.

Una de las consideraciones importantes que debemos cuidar en relación a los alimentos congelados es justamente el descongelamiento de los mismos, ya que al realizarse un descongelamiento inapropiado muchas de las vitaminas contenidas en las frutas y las verduras se podrían perder. Lo más recomendable es, en el caso de las verduras precocidas, descongelarlas mediante vapor o en el microondas, de esta manera se evita que las vitaminas que son solubles en agua se pierdan y en el caso de las frutas, se recomienda pasar el alimento al refrigerador para que ahí mismo se descongele.

Tips que debemos considerar sobre las frutas y verduras congeladas:

Son prácticos y pueden mantenerse congelados incluso por meses.
El aporte de vitaminas y minerales puede ser mayor al de los alimentos frescos.
No contienen conservadores.
En el caso de las verduras, es posible que se pierda una proporción de vitamina C por el proceso de precocción.
Es necesario descongelarlos adecuadamente para evitar perder nutrimentos.
Frescas: Las frutas y verduras frescas son siempre la mejor opción, sin embargo, debemos tomar en cuenta que los alimentos que normalmente compramos en las tiendas de autoservicio o en el mercado, muchas veces tienen días de haber sido cosechados, en ocasiones se recolectan inmaduros y se congelan para que puedan soportar el trayecto desde la huerta hasta el lugar de su venta, durante el transporte son sometidos a cambios de temperaturas y a la exposición solar, lo que permite que se pierda cierto contenido de vitamina C y vitaminas del complejo B.

Tips que debemos considerar sobre las frutas y verduras frescas:

No contienen conservadores.
No han sido sometidos a tratamientos de conservación.
Se pueden consumir diferentes frutas y verduras a lo largo del año, de acuerdo a la estación.
Deben comprarse siempre maduras para poder obtener la mayor cantidad de vitaminas que las frutas y verduras nos pueden brindar.
Si se desea cocinarlas, las mejores técnicas son el uso de horno de microondas, el blanqueado* o la cocción al vapor.
Cuando hagas sopa de verduras, cremas, o papillas, utiliza el agua donde éstas se cocieron para recuperar algunas de las vitaminas que se disolvieron en el agua durante la cocción.
No te olvides de lavarlas y desinfectarlas antes de consumirlas.
Ahora ya lo sabes, no importa si son enlatadas, congeladas o frescas, aprovecha las ventajas de las distintas presentaciones de estos alimentos para incluirlos en tu alimentación. No olvides que la recomendación es consumir diariamente 5 porciones de Frutas y Verduras.

*Blanqueado: técnica culinaria para cocción de vegetales, estos deben ser colocados directamente en agua hirviendo por 2 ó 3 minutos, retirarlos de agua caliente y colocados en agua fría para detener la cocción.