Sencillas recomendaciones para comer más frutas y verduras

Fuente: Secretaria de Educación pública 5 pasos

Las verduras y frutas son alimentos muy saludables que dan a nuestros platillos color, sabor y diferentes texturas, también aportan vitaminas y minerales que ayudan a prevenir enfermedades. Tú y todos los integrantes de la familia deben consumirlas, por lo menos 5 al día, que podrás comer cuando más se te antojen.
El comer verduras y frutas te ayuda a…

• Prevenir enfermedades porque te dan vitaminas y minerales fortaleciendo tus defensas.

• Mejora la apariencia de los platillos que consumes y los hace más apetitosos por su color y sabor.

• A tener la memoria por los minerales que contienen.

• Ayudan a que tu intestino trabaje mejor y pueda expulsar más fácil todos los deshechos del cuerpo.

• Su consumo frecuente y continuo se relaciona a una disminución de sobrepeso y obesidad.

¿Qué puedo hacer para comer más verduras y frutas durante el día?

• En la cooperativa de la escuela pide verduras y frutas con limón y chile

• Si llevas lunch incluye una verdura y una fruta, la manzana, pera, plátano, uvas, guayaba, durazno y muchas frutas más son fáciles de transportar y que las consumas en el recreo.

• Puedes incluirlas desde la primer comida del día de esta manera:

Desayuno y cena: como acompañante y complemento de tus platillos. Ejemplo. Huevo con espinacas, mollete con pico de gallo, quesadillas de flor de calabaza, etc.

Colaciones: como verduras y frutas picadas con limón y chile, son frescas y puedes compartirlas con tus compañer@s

Comida:
• Come ensaladas

• Prefiere sopas que contengan alguna verdura

• Procura que tus guisados preferidos tengan una o más verduras y si no la tienen incluye en la preparación tu favorita.

• La guarnición es más rica con verduras

• Y nada mejor que consumas una fruta para el postre.

• Recuerda que las verduras y frutas deben ser lavadas y desinfectadas antes de su consumo para evitar enfermedades.

Protege tu salud y tu bolsillo, ¡compra fruta y verdura de temporada!

Fuente: Alianza por la Salud

Al consumir frutas y verduras de la temporada aseguras estar consumiendo los nutrientes que tu cuerpo necesita para dicha época.
Por ejemplo, frutas como la naranja y mandarina son comunes en invierno y ricas en vitamina C, la cual es necesaria para fortalecer el sistema inmunológico. Al consumirlas, contrarrestas la posibilidad de padecer gripes o resfriados que son enfermedades muy frecuentes en temporadas de frío.
Un beneficio adicional de consumir este tipo de frutas y verduras es que tu bolsillo se verá beneficiado, ya que regularmente podrás adquirirlas a un menor precio en comparación con otras que no son de la temporada.
Para optimizar tu ahorro, te recomendamos realizar tus compras directamente en los tianguis o mercados sobre ruedas. Se ha demostrado que al comprar en mercados locales en comparación a los supermercados, el ahorro puede ser de hasta un 40%, al reducir el número y tipo de intermediario entre el consumidor y los productores. Además, estarás apoyando más la economía nacional y local.
Otro beneficio de comprar frutas y verduras de temporada, aparte de ser más baratas y beneficiar tu salud, es que no requieren de largos traslados y almacenamiento, por lo que suelen ser más frescas y de mejor sabor.
Actúa: Consume frutas de la temporada como: naranja, mandarina, melón, toronja, jícama, guayaba y fresa; verduras como: jitomate, champiñón, nopal, chayote, coliflor, acelga, brócoli y calabaza.

Más frutas y verduras, menos problemas cardíacos

Fuente: Diabetes, Bienestar y Salud

Una dieta rica en frutas y verduras forma parte de los hábitos fundamentales para una vida saludable.
Aparte de su rico sabor, las frutas y verduras son una fuente importante de vitaminas, ácido fólico, agua, fibra, antioxidantes, y están disponibles durante todo el año aunque hay que aprovechar a las propias de cada estación.

Además, un estudio publicado en Plos Medicine encontró que una dieta rica en verduras y frutas crudos ayuda a reducir la el riesgo de enfermedades y problemas del corazón.

La investigación mostró que consumir al día un mínimo de 5 raciones de frutas y verduras crudos pueden contrarrestar el daño y debilitar los efectos causados por un gen perjudicial.

Durante los últimos años, diversas investigaciones han encontrado que algunas variaciones del gen 9p21 están relacionados con cardiopatías e infartos al miocardio, ya que quienes lo poseen tienden a acumular grasa en las arterias con mayor facilidad. No obstante, la investigación actual halló que aquellas personas con esta variación genética pero que consumen frutas y verduras regularmente pueden inhibir o bloquear la acción de este marcador genético.

De acuerdo con la investigadora Sonia Anand de la Universidad de McMaster en Canadá, los resultados de este estudio dan soporte oficial a la recomendación sobre los beneficios de consumir una dieta rica en estos alimentos.

La investigadora explicó para el portal Voice of America, que las personas presentan esta variación genética tienen hasta un 30% más de riesgo de complicaciones cardiacas, pero que al incluir una cantidad alta de estos alimentos en la dieta diaria, el riesgo se reduce al mismo nivel de las personas que no presentan esta condición.

Tres básicos para que los niños coman bien

Fuente: QUO Salud

Más importante que comer en familia, es que la hora de la comida esté rodeada de un ambiente agradable con conversaciones fluidas sobre temas cotidianos evitando usar ese momento para discutir o regañar. También es necesaria una actitud menos controladora por parte de los padres evitando las restricciones y obligaciones severas.

Son varios los estudios realizados desde el campo de la nutrición y la pediatría, que han concluido que las comidas en familia se asocian con beneficios para la salud de los niños, como un mayor consumo de frutas y verduras y de fibra en general, así como un menor consumo de frituras y refrescos y de grasas saturadas en general.

Sin embargo, el por qué de esta asociación no ha sido tratado y para dar respuesta a esa pregunta es lo que ha movido a investigadores del Departamento de Medicina Familiar y Salud Comunitaria de la Universidad de Minnesota en Minneapolis a realizar un estudio con 120 niños entre los 6 y 12 años que fueron elegidos porque cenaban en familia al menos tres veces a la semana

En general, los resultados mostraron que los niños con un índice de masa corporal adecuado solían tener más comidas familiares y además, dedicaban más tiempo a la cena (un total de 18 minutos en comparación a los niños sin exceso de peso que, de media, dedicaron 13.5 minutos a la cena). Además, 80% de los niños sanos realizaron las cenas en una mesa situada en la cocina o comedor, mientras que la mitad de los niños con exceso de peso comieron fuera de estos lugares destinados a tal fin (en una habitación, oficina, etc.).

Los autores interpretan que la mayor estructuración y supervisión en el momento de la cena proporcionan un ambiente más controlado que favorece una alimentación más saludable. Pero, sobre todo, hacen referencia a los aspectos sociales de la comida: un ambiente agradable y con conversaciones fluidas se relacionó en mayor proporción con los niños con peso normal, mientras que la hostilidad, discusiones, disciplina inconsistente y actitudes permisivas de los padres se asociaron con aumento de la probabilidad de la obesidad infantil.

Los autores del estudio resaltan que aunque su trabajo sólo demuestra asociaciones entre ambientes familiares positivos y un menor riesgo de obesidad, no implican una relación de causa-efecto, es decir, que no por no cumplir estas características, los niños de una familia vayan a padecer obesidad en el futuro.

Sin embargo, sea como sea, los autores recomiendan generar ambientes positivos durante las comidas además de otros consejos como no utilizar las conversaciones de las horas de la comida o cena para reprender a los niños sobre conductas escolares (por ejemplo relacionadas con las tareas). También es sabido que debe evitarse utilizar los alimentos como premio o castigo.

Este trabajo ha sido recientemente publicado en el avance online de la prestigiosa revista Pediatrics y, el mismo día, se publicó otro trabajo en el que se relaciona la alimentación infantil y la obesidad realizado en 64 parejas de gemelos entre 4 y 7 años. Lo interesante de este tipo de estudios es que, al tratarse de gemelos, son niños genéticamente idénticos, por lo que las posibles diferencias en el peso corporal se deberán solamente a factores distintos en el entorno en el que están creciendo.

Los investigadores midieron el peso, estatura y cintura de los pequeños y les calcularon su IMC y su porcentaje de grasa a la vez que entrevistaron a las madres sobre la alimentación que recibían sus gemelos. El cuestionario recogía también información sobre si les restringían alimentos, si les presionaban para acabar la comida del plato o repetir, etc.

En general, dentro de las parejas de gemelos, el niño con variables de composición corporal más elevadas era al que más alimentos le restringían, y al otro niño, al que más presionaban para comer. Según apuntan los autores, los resultados sugieren que una alimentación restrictiva puede influir en el aumento de peso de los niños. Esto podría ser explicado porque los alimentos expresamente prohibidos o restringidos suelen causar en los niños un mayor deseo de consumo de forma que, cuando tienen la posibilidad de acceder a ellos sin la vigilancia paterna, los consumen con mayor ansiedad y en mayor cantidad. Por tanto, no se trata de obligar a los niños a no consumir un producto poco saludable sino enseñarle desde pequeños a que elijan preferentemente otros alimentos.

Por otro lado, las obligaciones para que terminen con la comida que se les pone en el plato podrían alterar en un futuro próximo sus mecanismos de saciedad de forma que su cuerpo acabe por aumentar el umbral de saciedad o incluso desoír las señales fisiológicas que les están indicando que están llenos, lo que contribuiría a una sobrealimentación conducente a la obesidad.

Nutrición en adultos

Fuente: European Food Information Council

Todos los días nos bombardean con mensajes sobre nutrición y salud, y un montón de preocupaciones sobre el estilo de vida y la dieta que parecen interminables. Comer sano y llevar un estilo de vida saludable no sólo es importante para nuestro aspecto, sino también para sentirnos bien y poder disfrutar de la vida. Es importante tomar las decisiones adecuadas con respecto a nuestro estilo de vida, seguir hábitos alimentarios saludables y hacer ejercicio habitualmente, para poder aprovechar al máximo lo que la vida nos puede ofrecer. Además, optar por decisiones inteligentes en cuanto a la alimentación durante los primeros años de vida y a lo largo de la edad adulta, también puede ayudarnos a reducir el riesgo de ciertas afecciones como la obesidad, las enfermedades cardiacas, la hipertensión, la diabetes, algunos tipos de cáncer y la osteoporosis.

Factores clave para una dieta sana
-Disfrutar de una amplia variedad de alimentos

Este concepto es el mensaje sobre salud que más se repite en todo el mundo en las recomendaciones dietéticas. Necesitamos mas de 40 nutrimentos diferentes para gozar de una buena salud y no existe un sólo alimento que pueda proporcionarnos todos ellos. Por este motivo, es necesario consumir una amplia variedad de alimentos (entre ellos, frutas, verduras, cereales y grano, carnes, pescado y aves de corral, productos lácteos y grasas y aceites) para gozar de una buena salud, y disfrutar de todos ellos como parte de una dieta sana.
Algunos estudios han relacionado la variedad en la dieta con la longevidad. En cualquier caso, si se opta por una alimentación variada se podrá disfrutar más de las comidas.

-Comer con regularidad

Comer es uno de los grandes placeres de la vida y es importante tomarse tiempo para parar, relajarse y disfrutar de las horas de la comida. Si se programan las horas de la comida, es más fácil garantizar que no se salta ninguna comida, lo cual tendría como consecuencia una falta de nutrimentos, que normalmente no se compensa en comidas posteriores. Esto es especialmente importante en el caso de niños en edad escolar, adolescentes y ancianos.

El desayuno es especialmente importante, ya que ayuda al cuerpo a ponerse en marcha y proporciona la energía necesaria después del ayuno nocturno. Además parece ser que el desayuno ayuda a controlar el peso. Todas las horas de la comida nos ofrecen la oportunidad de relacionarnos con amigos y familiares. Así que, ya sea con tres comidas principales y dos colaciones, el objetivo es escoger opciones que sean sanas y apetecibles.

-Equilibrio y moderación

Equilibrar el consumo de alimentos significa ingerir lo suficiente, pero no demasiado, de cada tipo de nutrimento. No hay por qué eliminar de la dieta nuestros alimentos favoritos, si el tamaño de las porciones que consumimos es razonable. No hay alimentos “buenos” o “malos”, son las dietas las que son buenas o malas. Cualquier alimento puede ser adecuado para llevar un estilo de vida sano, siempre que se tenga en cuenta la moderación y el equilibrio.

Consumir cantidades moderadas de todo tipo de alimentos, puede ayudar a controlar la ingesta energética (las calorías) y a garantizar que no se comen cantidades excesivas de un alimento o componente alimenticio determinado.

-Mantener un peso corporal saludable para sentirse bien

El peso adecuado varía según las personas y depende de muchos factores, como el sexo, la altura, la edad y los factores hereditarios.

El exceso de grasa corporal se produce cuando se comen más calorías de las que se necesitan.

La actividad física es una buena forma de incrementar el gasto de energía (calorías) y además ayuda a sentirse mejor. El mensaje es simple: si se está aumentando de peso, hay que comer menos y ser más activo.

– No olvides las frutas y verduras

Muchos mexicanos no cumplen las recomendaciones de consumir al menos cinco raciones de frutas y verduras al día. Varios estudios han demostrado que existe una relación entre el consumo de estos alimentos y el descenso del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer. El comer más de frutas y verduras puede contribuir a mejorar también la presión arterial. Se puede consumir la cantidad de frutas y verduras frescas que se desee porque constituyen una buena fuente de nutrimentos.

– Beber mucha agua

Los adultos necesitan beber al día por lo menos 1,5 litros de líquido, e incluso más, si son físicamente activos. El agua es una buena fuente de líquido, pero la variedad también puede ser agradable y saludable.

– Moderar el consumo de sal

La sal (NaCl) está compuesta por sodio y cloruro. El sodio es un nutrimento que se encuentra presente de manera natural en muchos alimentos. Ambos son importantes para ayudar al cuerpo a mantener el equilibrio de fluidos y para regular la presión arterial.

En la mayoría de la gente, el exceso de sodio es eliminado por el cuerpo, pero en algunas personas puede provocar un aumento de la presión arterial. La disminución de la cantidad de sal en la dieta de aquellos que son sensibles a la sal, puede reducir el riesgo de tener una presión arterial alta. La relación entre el consumo de sal y la presión arterial todavía no está del todo clara, y las personas con este problema deberían consultarlo con su médico.

-Empezar ahora – e introducir cambios de forma gradual

Si se introducen cambios de manera gradual, como comer una fruta o una ración más de verduras cada día, reducir los tamaños de las raciones, o subir las escaleras en vez de utilizar el ascensor, es más fácil mantener dichos cambios.

¿Por qué es también importante la actividad física?
El consejo de aumentar la actividad física está estrechamente relacionado con las recomendaciones generales para llevar una vida saludable, ya que afecta al equilibrio energético y al riesgo de padecer enfermedades asociadas al estilo de vida. En los últimos años, varios informes han destacado la importancia de realizar una actividad física moderada para gozar de una buena salud. Dichos informes señalan que realizar alguna actividad física durante al menos 30 minutos al día reduce el riesgo de desarrollar obesidad, enfermedades cardiacas, diabetes, hipertensión y cáncer de colón, todas las cuales constituyen las principales causas de morbosidad y mortalidad en Europa. Además, tanto en niños como en adultos, la actividad física se relaciona con una mejor flexibilidad corporal, resistencia aeróbica, agilidad y coordinación, con el fortalecimiento de los huesos y los músculos, con la reducción de los niveles de grasa corporal, el nivel de lípidos en sangre y la presión arterial, y la reducción del riesgo de fracturas de cadera en mujeres. La actividad física ayuda a sentirse mejor físicamente y fomenta una actitud mental más positiva.

Se debe aumentar el nivel de actividad física según la edad, y se recomienda que los adultos realicen actividades físicas durante al menos 30 minutos diarios durante casi todos los días de la semana.

¿Cómo fomentar hábitos saludables en la alimentación de los niños?

Fuente: Hospital Zambrano Hellion

La formación integral de los niños requiere de una acción conjunta y coordinada por parte de las diferentes redes de atención de la comunidad y de la familia. Un hábito alimentario saludable se asimila e integra a la personalidad durante los primeros años de vida, consolidándose hasta perdurar incluso en la edad adulta.
Seguramente todo padre desea proteger y cuidar la salud de sus hijos, por lo que será de suma importancia brindar una orientación adecuada y oportuna para que en un futuro ellos mismos sean capaces de tomar decisiones saludables.

Algunos consejos para lograr una buena alimentación en los niños son:
1. Evite prohibir alimentos: restringir algún alimento puede llevar a un trastorno de alimentación como anorexia o bulimia, además podría tener un efecto negativo sobre el crecimiento y desarrollo del niño. Lo mejor es hablar de todas las opciones saludables que existen, animarlo a elegir frutas, verduras, granos integrales, carnes magras y lácteos bajos en grasa.
2. Tenga a la mano alimentos saludables: los niños comen lo que hay disponible. Aproveche para colocar fruta previamente lavada y desinfectada sobre la mesa, incluso alguna fruta picada en la repisa de mejor alcance del refrigerador.
3. Evite mencionar que los alimentos son buenos o malos: es mejor relacionarlos con el interés de sus hijos, por ejemplo mencionar que la proteína magra como pavo y el calcio de los productos lácteos le dará fuerza para practicar su deporte favorito. Los antioxidantes de las frutas y verduras ayudan a mejorar el aspecto de la piel y el cabello. Además un desayuno saludable ayuda a poner atención en la clase.
4. Celebre las decisiones saludables: muestre una sonrisa de orgullo y alabanza cuando su hijo elige alimentos saludables como frutas, verduras, granos enteros o productos lácteos bajos en grasa.
5.Evite regañar sobre las opciones no saludables: cuando los niños eligen alimentos grasos, fritos o alimentos poco saludables, nuestra labor será redirigirlos y sugerir una opción más saludable.
6. Evite usar la comida como recompensa: está comprobado que este tipo de actitudes podrían generar problemas de peso en la edad adulta. Mejor premie a sus hijos con diversión y ejercicio, por ejemplo ir al parque o jugar carreritas.
7. Coman en familia a medida de lo posible: las investigaciones muestran que los niños que comen en la mesa con sus padres, tienen una mejor nutrición y son menos propensos a desarrollar problemas graves en la adolescencia.
Sirva los platos en la cocina: un buffet de comida o servirse cada quien tiende a maximizar las porciones, mejor trate de colocar una porción correspondiente a cada miembro de la familia y siempre coloque el alimento más saludable en el mismo lado (por ejemplo, en el lado derecho) de esta manera los niños aprenderán a reconocer el tamaño de las porciones saludables. Se recomienda utilizar platos más pequeños si la porción es pequeña.
8. Ofrezca a los niños un poco de control: por ejemplo, pida que coman un bocado de cada alimento en su plato y otorguen una calificación. De esta manera usted podrá identificar qué alimentos les gustan más y podrá servirlos con mayor frecuencia. Así sus hijos participarán en la toma de decisiones. ¡Se sorprenderá de los resultados de esta actividad!
9. Consulte a su pediatra y nutriólogo antes de iniciar un cambio en la dieta de sus hijos.
Finalmente, recuerde que un cambio gradual tendrá mayor aceptación y éxito a largo plazo. Lo más importante es transmitir a sus hijos la necesidad de elegir opciones saludables, ya que a cada instante estamos expuestos a tomar malas decisiones. Lo que sus hijos aprendan de usted, les puede llevar un estilo de vida saludable por el resto de su vida.

Lo que debes comer para proteger tu cerebro

Fuente: Revista Científica Stroke

Comer más frutas y verduras puede reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares, según un nuevo estudio en la revista científica Stroke.

Los investigadores analizaron 20 estudios publicados en los últimos 19 años para evaluar los efectos de la ingesta de frutas y verduras en el riesgo de accidentes cerebrovasculares a nivel mundial. En los estudios participaron 760,629 hombres y 16,981 mujeres. Se encontró que el riesgo de un ataque cerebrovascular se redujo 32% con cada 200 gramos de fruta y 200 gramos de verduras consumidos diariamente.

La mejora de la dieta y el estilo de vida es fundamental para la reducción del riesgo cardíaco y del accidente cerebrovascular en la población general. En particular, una dieta rica en frutas y verduras es muy recomendable, ya que cumple con los requisitos de micro y macronutrimentos y las necesidades de fibra sin añadir grandes calorías extra.

Los macronutrimentos (hidratos de carbono, proteínas y grasas) aportan calorías o energía a nuestro cuerpo, mientras que los micronutrimentos nos dan vitaminas y minerales.

El investigador citó estudios que demuestran que el alto consumo de verduras y frutas pueden disminuir la presión arterial y mejorar la función microvascular. Además, de tener efectos favorables sobre el índice de masa corporal, la circunferencia de la cintura, el colesterol, la inflamación y el estrés oxidativo.

Los efectos benéficos de las frutas y verduras se aplican tanto a hombres como a mujeres y no se encontró diferencia significativa en el efecto de la edad. Los investigadores ajustaron factores como el tabaquismo, el alcohol, la presión arterial, el colesterol, la actividad física, índice de masa corporal y otras variables dietéticas. Igualmente, combinaron los resultados de seis estudios de los Estados Unidos, ocho de Europa y seis de Asia (China y Japón).

Curiosamente el bajo consumo de frutas y verduras prevalece en todo el mundo, especialmente en los países de ingresos bajos y medios. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, como un mínimo de 400 gr de frutas y verduras por día podría reducir el número de apoplejías en 19% a nivel mundial.

La American Heart Association, quien publica la revista científica Stroke, recomienda que el adulto promedio (con base en una dieta de 2,000 calorías) coma cinco porciones de frutas y verduras diariamente. Una dieta rica en variedad de colores y tipos de frutas y verduras es una manera de obtener los nutrimentos importantes que la mayoría de nosotros necesitamos.

10 cosas que no sabías de la piña

Fuente: Revista Quo

La piña es una deliciosa fruta tropical que contiene fibra, bromelina, manganeso, cobre y vitamina C. A pesar de su dulce sabor, una taza de piña en pedazos contiene tan sólo 82 calorías. No obstante, las piñas son libres de colesterol y grasa y bajas en sodio.

El consumo de esta fruta nos ofrece grandes beneficios: apoya el sistema inmunológico, facilita la digestión de proteínas y fortalece los huesos. Incluso puede ayudar a aliviar los síntomas del resfriado común. Además de las vitaminas y minerales mencionados anteriormente, la piña también contiene pequeñas cantidades de complejo B, calcio, zinc, vitamina A y beta-caroteno.

Comer fruta es importante y frescas es la mejor opción.

De acuerdo con la Administración de los Alimentos de los Estados Unidos (Food and Drug Administration, FDA) este es la información nutricional, beneficios a la salud y hasta riesgo de consumirla. Toma nota.

1.- Valor nutrimental:

Tamaño de la porción: 2 rebanadas equivalentes a 4 onzas ó 112 gramos aportan 50 calorías. Con base en una dieta de 200 calorías:
Grasas 0g = 0%
Carbohidratos 13g = 4%
Colesterol 0 mg = 0%
Fibra dietética 1g = 4%
Sodio 10mg
Azúcares 10g
Potasio 120 mg = 3%
Proteína 1g
Vitamina A 2%
Calcio 2%
Vitamina C 50%
Hierro 2%

2.- Ayuda al sistema inmune: Ninguna otra vitamina se asocia con la inmunidad como la vitamina C; y la piña contiene más de 100% del valor diario recomendado para las mujeres y el 88% para los hombres. Además, la vitamina C también funciona como antioxidante contra los radicales libres, esto hace de la vitamina C sea un agente contra las enfermedades cardíacas, aterosclerosis e incluso dolor en las articulaciones.

3.- Resistencia ósea: La piña contiene casi 75% del valor diario recomendado del manganeso, que es esencial en el desarrollo de huesos fuertes y tejido conectivo. Esto hace que la piña sea una opción especialmente buena para los adultos mayores cuyos huesos se vuelven más frágiles con la edad.

4.- Mejora la digestión: Al igual que muchas otras frutas y verduras, la piña contiene fibra dietética, que es esencial en el mantenimiento regular del aparato digestivo. Pero a diferencia de muchas otras frutas y verduras, la piña contiene cantidades significativas de “bromelina”, una enzima que descompone las proteínas, lo que ayuda a la digestión de éstas.

5.- Beneficios anti-inflamatorios: La “bromelina” también tiene propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar contra el dolor y la inflamación de las articulaciones. La inflamación excesiva está ligada a una variedad de enfermedades como el cáncer, por lo que algunos doctores sugieren a sus pacientes el consumo de suplementos de la bromelina. Esta enzima puede ser útil en la prevención, pero aún no se han realizado suficientes estudios para determinar si bromelina en forma de piña provee de los mismos beneficios.

6.- Reducción de coágulos sanguíneos: También, la bromelina puede ayudar a prevenir la formación de coágulos sanguíneos. Por consiguiente, la piña es un buen tentempié o snack para los viajeros frecuentes y quienes permanecen mucho tiempo sentados.

7.- Contra el resfriado común: Además de tener una gran cantidad de vitamina C, la bromelina de la piña puede ayudar a reducir la mucosidad que se forma en la garganta. Si además de tener gripa, tienes tos, comer unos trozos te piña te ayudarán. Igualmente, quienes sufren de alergias podrían reducir un poco los síntomas comiendo algo de piña todos los días.

8. Los riesgos de comerla: El consumir de piña de forma excesiva puede causar hinchazón o sensibilidad en los labios, la lengua o en el interior de las mejillas. Esto se debe a que la “bromelina” también la propiedad de ablandador de carne. La condición debe cesar a las pocas horas, pero si no lo hace, o si se tiene una erupción cutánea, urticaria o dificultad para respirar, se debe buscar una ayuda médica de inmediato, ya que podrías ser alérgico a esta fruta.

9.- Efectos secundarios: Además, cantidades altas de vitamina C puede ocasionar diarrea, náuseas, dolor abdominal, ardor de estómago, vómitos, dolores de cabeza e insomnio. Asimismo, cantidades excesivas de bromelina pueden causar erupciones en la piel, vómitos, diarrea y sangrado menstrual excesivo. La bromelina también puede interactuar con algunos medicamentos, por ejemplo quienes toman antibióticos, anticoagulantes, anticonvulsivos, barbitúricos, benzodiazepinas, medicamentos contra el insomnio y antidepresivos tricíclicos deben tener cuidado de no comer demasiada de piña.

Igualmente, comer piña verde o beber jugo de piña sin madurar es peligroso. La fruta en este estado es tóxica para los humanos y puede causar diarrea severa y vómitos. También, el comer el corazón o el centro de la piña debido a la cantidad de fibra puede provocar estreñimiento.

10.- La historia y origen de la pina: La palabra “piña” (fruta) proviene de la palabra del español “piña” que se refiere a un cono –coníferas- o estróbilo. Las piñas fueron descubiertas por los europeos en 1493 en la isla caribeña de Guadalupe.

Los primeros intentos de los europeos para cultivar la fruta fallaron hasta que se dieron cuenta de que la fruta necesita un clima tropical para florecer. A finales del siglo XVI, los exploradores portugueses y españoles introdujeron las piñas en sus colonias de Asia, África y el Pacífico Sur.

Debido a que las piñas son muy perecederas, las piñas frescas eran una rareza para los primeros colonos americanos. La piña fresca se convirtió en un símbolo de prestigio y clase social.

Las piñas se cultivaron a gran escala por primera vez en el siglo XVIII en Hawaii. Hawai es el único estado la unión americana donde todavía se cultivan. Otros países que cultivan comercialmente piñas son Tailandia, Filipinas, China, Brasil y México. Al fruto le toma casi tres años madurar.

Las fábricas de conservas utilizan todos los trozos de la piña. La cáscara y el corazón son utilizados para hacer una gran variedad de productos, como vinagres, alcohol y comida para mascotas.

Come jitomate para cuidar tu corazón

Fuente: Revista Quo

Una dosis diaria de salsa o de jitomate protege tu corazón, concluyeron investigadores de la Universidad de Cambridge, incluso si se toma en suplemento, un componente llamado licopeno mejora la función de los vasos sanguíneos en los pacientes con enfermedad cardiovascular.

El licopeno es diez veces más potente que la vitamina E. Se encuentra en los tomates y otras frutas, y su potencia parece aumentar cuando se consume en puré, en salsa de tomate o en presencia de aceite de oliva. Si bien existe una fuerte evidencia epidemiológica para apoyar el papel del licopeno en la reducción del riesgo cardiovascular, todavía no está claro el mecanismo por el que lo hace.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores evaluaron a 36 pacientes con enfermedad cardiovascular y 36 voluntarios sanos, quienes recibieron los efectos de ateronon -un suplemento que contiene 7 mg de licopeno- o de un tratamiento de placebo. Ni los pacientes ni los médicos conocían quién tomaba qué.

Los pacientes con enfermedad cardiovascular estaban tomando un tratamiento para el colesterol –estatinas-, pero todavía tenían una alteración en la función del endotelio -la capa interna de los vasos sanguíneos- en comparación con los voluntarios sanos. Dicha función, explican, viene determinada por la respuesta de los vasos sanguíneos en el antebrazo a una molécula de origen natural llamado acetilcolina. La función endotelial predice eventos futuros, de manera que tener un endotelio sano es un factor importante en la prevención de la evolución de la enfermedad cardíaca.

Los investigadores encontraron que un suplemento oral de 7 mg de licopeno mejoraba y normalizaba la función endotelial de los pacientes, pero no así en los voluntarios sanos. El licopeno mejoraba el ensanchamiento de los vasos sanguíneos en más de la mitad (53%) en comparación con aquellos que tomaron el placebo. La constricción de los vasos sanguíneos es uno de los factores clave que pueden conducir a un ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. Sin embargo, el suplemento no tuvo ningún efecto sobre la presión arterial, la rigidez arterial o los niveles de lípidos.

Hemos demostrado que el licopeno mejora la función de los vasos sanguíneos en los pacientes con enfermedad cardiovascular, una información que refuerza la necesidad de que las personas con riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular sigan una dieta saludable. Tomar diariamente la ‘píldora de tomate’ no es en sí un sustituto de otros tratamientos, pero puede proporcionar beneficios adicionales cuando se toma junto con otros medicamentos. Sin embargo, no podemos responder si esto puede reducir las enfermedades del corazón, para ello necesitaríamos ensayos mucho más amplios con el fin de investigar los resultados más detalladamente”, dijo Cheriyan a Keith Perry de The Telegraph.